Se preven grandes concentraciones de gente por toda la geografía hostelera oscense a partir de la última hora de la tarde del viernes próximo. Después parece que se trasladará en forma de avalancha/torbellino por las zonas de copas de nuestro pueblo. Esto se repetirá con mayor o menor intensidad el sábado. Las consecuencias pueden ser catastróficas para el bienestar físico y económico (inversamente proporcional al del hostelero) del individuo.
El calendario de este año parece que ha concentrado las cenas de trabajo, cursillo, amiguetes, aficiones, etc. en este fin de semana. Miedo me da la cosa.
Yo personalmente llego servido de convites varios y mi bolsillo ha dicho basta, ya que la semana que venga aún tendré que hacer frente a las obligadas compras de regalitos y tal.
¡¡¡Jodido consumismo!!!